La otra cara de los casinos, bingos y salas de juego: un sector que busca equilibrio frente al auge digital
El crecimiento del juego online y los nuevos impuestos redefinen el sector del azar en Colombia, advierte Cornazar
En los últimos meses, el sector del entretenimiento ha estado jalonando la economía, impulsado por el crecimiento de los juegos de azar en línea.
Sin embargo, más allá del protagonismo de esta industria, cuestionada por algunos gremios y por los debates que han surgido en torno a la carga impositiva, existe una realidad que afecta a muchos pequeños y medianos negocios tradicionales, como casinos, bingos y salas de juego, que hoy enfrentan el impacto del avance de las apuestas online, reporta JOHANA LORDUY para el medio colombiano PORTAFOLIO.
Para Elizabeth Maya Cano, presidenta de Cornazar, asociación que agrupa a más de 80 empresas entre operadores de juegos localizados, plataformas de juego en línea y proveedores del sector, el crecimiento del juego online “ha transformado el mercado colombiano de suerte y azar”.En los últimos meses, el sector del entretenimiento ha estado jalonando la economía, impulsado por el crecimiento de los juegos de azar en línea.
Este fenómeno, subraya, ha impulsado no solo la migración de una parte de los jugadores hacia las plataformas digitales, sino que ha reducido la afluencia en establecimientos físicos (o localizado).
Según Cano, la facilidad de acceso, la disponibilidad permanente y las estrategias promocionales del entorno digital han impactado los ingresos de los operadores presenciales, que además “hoy deben asumir mayores exigencias regulatorias y operativas”.
“En los últimos años, la posibilidad de jugar desde cualquier lugar, sumada a las estrategias comerciales del entorno online, ha desplazado parte del consumo que tradicionalmente se realizaba en los puntos físicos. Esto ha derivado en una disminución de la asistencia, afectación en los ingresos operativos y una competencia que muchos consideran desigual, debido a las diferencias en costos y exigencias regulatorias entre ambos modelos”, explica en entrevista con PORTAFOLIO.
Cano precisa que, en el caso del juego en línea, la implementación del IVA del 19 % sobre las operaciones ha representado un incremento significativo en la carga fiscal, lo que ha reducido los márgenes de rentabilidad de muchos negocios y ha afectado directamente la sostenibilidad empresarial.
Por su parte, los operadores de juego localizado, como casino o salas de jugos, enfrentan un reto distinto, pero igualmente complejo. Como el impuesto de timbre (Decreto 175 de 2025), que fija una tarifa del 1% sobre documentos de valor superior a 6.000 UVT ($298.794.000) y que estará vigente hasta diciembre de 2025.
Aunque persiste la incertidumbre sobre su continuidad, Maya Cano expresa que esta medida afecta los contratos nuevos y aquellos que aumenten su valor inicial, como las ampliaciones de número de máquinas, lo que, “desincentiva totalmente la operación formal al incrementar las cargas tributarias”.
“Se entiende el propósito de aumentar el recaudo nacional, este tipo de medidas podría desincentivar la inversión formal y favorecer la migración de usuarios hacia plataformas no reguladas”, señala.
Cano agrega que la retención en la fuente sobre premios, actualmente fijada en el 20 % para loterías, rifas, apuestas en línea y juegos localizados, representa una dificultad adicional para los concesionarios.
“Es esencial avanzar hacia un marco tributario equilibrado y técnicamente fundamentado, que preserve la sostenibilidad de las empresas formales y garantice la estabilidad del recaudo estatal a largo plazo”, enfatiza.
Nuevas medidas y adaptación del sector
A pesar de los retos, hoy día muchos negocios han optado por modelos híbridos que integran la experiencia presencial con las plataformas digitales, en un esfuerzo por adaptarse a un consumidor más tecnológico y a un mercado en transformación.
“El sector localizado sostiene una cadena de empleo formal, inversión territorial y generación de recursos para la salud. Por eso, es necesario avanzar hacia condiciones más equilibradas entre los distintos segmentos del juego legal”, afirma Maya Cano.
Pero no todo ha sido negativo para el segmento digital, señala Cano. Por el contrario, este se ha consolidado como un motor clave de crecimiento, modernización y diversificación para la industria.
La presidenta de Cornazar destaca que la regulación del juego operado por internet en Colombia se ha convertido en un referente internacional, al permitir la formalización de un mercado que antes funcionaba en la informalidad, fortalecer los controles sobre las operaciones y aumentar la trazabilidad de los recursos.
“Hoy, el 39 % del recaudo nacional proviene de los juegos operados por internet, lo que refleja la confianza de los jugadores en las plataformas legales. En conjunto, el desarrollo del canal online ha hecho que el sector colombiano sea más competitivo y sostenible, con mayores estándares de cumplimiento y aporte social”, apunta Maya Cano.
Retos que se deben manejar
Desde Cornazar, explica Maya Cano, se han identificado cuatro retos principales de cara al 2026.
El primero es la sostenibilidad empresarial, en un contexto de crecientes cargas fiscales y exigencias regulatorias que demandan normas y beneficios tributarios acordes con la realidad de los operadores legales.
El segundo es la innovación tecnológica, fundamental para atraer a las nuevas generaciones y garantizar entornos de juego seguros, transparentes y atractivos, que promuevan la inversión.
El tercero es la inclusión financiera, ya que las restricciones derivadas del de-risking limitan el acceso del sector a los servicios bancarios, afectando su competitividad y sostenibilidad.
Finalmente, el fortalecimiento de la reputación del juego legal, a través de la promoción de prácticas responsables, trazabilidad y transparencia, es clave para consolidar la confianza social y destacar el aporte económico y laboral que el sector genera en el país.
“En Cornazar promovemos las buenas prácticas empresariales, la autorregulación, la formalización del mercado y el fortalecimiento del tejido empresarial dentro de la industria del juego. Los operadores legales, sin importar la modalidad, son quienes verdaderamente aportan recursos a la salud, generan empleo formal directo e indirecto y cumplen con los estándares exigidos por las entidades de control”, concluye Maya Cano.





















