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CANADÁ – CasinoCanada señala vacíos regulatorios en torno a nuevos formatos de juego

El estudio analiza el distinto tratamiento legal de los deportes de fantasía, casinos sociales y mercados de predicción en Canadá

Los formatos digitales de juego que registran un mayor crecimiento en Canadá están poniendo a prueba un sistema regulatorio diseñado principalmente para casinos y casas de apuestas convencionales, según una investigación publicada por CasinoCanada.com.

El análisis estima que solo Ontario cuenta con más de dos millones de jugadores de deportes de fantasía. También destaca el rápido crecimiento de los casinos sociales y los mercados de predicción, aunque los tres formatos reciben un tratamiento muy diferente dentro del marco legal canadiense.

La clasificación depende de cada producto
El Código Penal canadiense contempla tanto los juegos de azar como aquellos que combinan azar y habilidad cuando los participantes aportan dinero u otra contraprestación de valor para tener la oportunidad de obtener un premio.

Sin embargo, la clasificación de los nuevos productos digitales no siempre es sencilla. La consideración de una actividad como juego de azar puede depender de la presencia de azar, un pago y un premio con valor monetario, además de las mecánicas concretas utilizadas para participar.

Por ello, los productos sin premios canjeables o contraprestaciones monetarias pueden quedar fuera de la regulación tradicional del juego. Esto no significa necesariamente que estén exentos de las normas sobre protección del consumidor, valores financieros u otras leyes aplicables.

Ontario regula los deportes de fantasía con dinero
Ontario considera los concursos de deportes de fantasía de pago como apuestas deportivas y sobre eventos. Los operadores que los ofrecen en la provincia deben registrarse ante la Alcohol and Gaming Commission of Ontario y operar a través de iGaming Ontario.

CasinoCanada estima que más de dos millones de personas participan en deportes de fantasía en Ontario. Fuera de esta provincia, la situación jurídica continúa siendo menos clara.

El análisis menciona una opinión legal de la Canadian Gaming Association de 2015, según la cual los deportes de fantasía diarios no podían considerarse juegos de habilidad pura. Esta interpretación, sin embargo, no ha sido resuelta de forma concluyente por un tribunal canadiense.

El mercado de casinos sociales alcanzaría US$14.420 millones
Los casinos sociales suelen permitir el acceso a juegos inspirados en productos de casino mediante créditos virtuales que no pueden canjearse por dinero ni por premios con valor monetario. Los productos que siguen este modelo generalmente quedan fuera de la regulación tradicional del juego, aunque sus características particulares resultan determinantes para establecer su situación legal.

Research and Markets valora el mercado mundial de casinos sociales en US$10.080 millones en 2026 y pronostica que alcanzará los US$14.420 millones en 2030.

No obstante, estos productos pueden llegar a muchos de los mismos consumidores buscados por los operadores regulados. CasinoCanada cita investigaciones que señalan que los casinos sociales pueden funcionar como una introducción a productos similares al juego, especialmente entre los usuarios más jóvenes.

Los contratos de predicción afrontan supervisión financiera
Los mercados de predicción ocupan otra categoría regulatoria. En lugar de clasificarse automáticamente como apuestas, los contratos sobre acontecimientos pueden considerarse valores o derivados conforme a la legislación de las provincias canadienses.

Los Canadian Securities Administrators y la Canadian Investment Regulatory Organization han advertido que las plataformas de contratos de predicción pueden estar sujetas a requisitos sobre valores y derivados, incluidas obligaciones de registro. Los reguladores canadienses también han actuado anteriormente contra plataformas que ofrecían opciones binarias basadas en acontecimientos sin autorización.

CasinoCanada sostiene que este tratamiento fragmentado está ampliando la distancia entre la regulación convencional del juego y los formatos digitales de entretenimiento que atraen a los consumidores más jóvenes.

Una investigación publicada en 2025 por Greo Evidence Insights y el Canadian Centre on Substance Use and Addiction concluyó que aproximadamente un tercio de los canadienses de entre 18 y 29 años había jugado online durante el año anterior. Entre quienes lo hicieron, el 23,5% declaró haber sufrido niveles elevados de daños relacionados con el juego.

Eugene Ravdin, responsable de Relaciones Públicas de CasinoCanada, afirmó: “Ontario y Alberta responden a la cuestión para la que fueron diseñadas: cómo autorizar y gravar de manera segura a un operador de estilo casino. Esa parte funciona.

“La pregunta más difícil es qué hacer con un concurso de fantasía, una aplicación gratuita de slots o un contrato sobre un acontecimiento. Ninguno activa la supervisión provincial y todos llegan al mismo público joven al que los operadores autorizados deben acceder mediante canales mucho más restrictivos. El Reino Unido trata los artículos intercambiables dentro de los juegos como una moneda; Australia establece restricciones de edad mediante su clasificación. Canadá tiene una sola opción: autorizarlo o dejarlo fuera.”