ECUADOR – La Asamblea Nacional aprobó la nueva Ley de Deportes
Ley falla con la sociedad porque deja vacíos clave en prevención, control y retribución social
La Asamblea Nacional de Ecuador aprobó la nueva Ley Orgánica del Deporte el 19 de diciembre de 2025, justo al cierre del año legislativo, escribe Esteban Ávila para el diario local Expreso, y entre otros temas contempla un capítulo y cuatro artículos referidos a los pronósticos deportivos. El principio regulador queda establecido en este cuerpo legal, lo que debería abrir una nueva etapa a la participación de estas empresas.
Según la ley, las operadoras de la actividad deberán domiciliarse en el país y contar con autorización de funcionamiento, sujetándose al control “del ente rector del deporte”, aunque no precisa cuál; en coordinación con las autoridades encargadas de prevenir la actividad ilícita.
La nueva normativa apunta también a evitar el anonimato de los usuarios y a que las casas de apuestas garanticen que sus actividades puedan ser identificadas a partir de la trazabilidad, y entre las prohibiciones de participar en el juego se encuentran los familiares de los deportistas, entrenadores, dirigentes y todo actor relacionado con la competición.
Avila añade que las consecuencias negativas de las apuestas quedan arrinconadas en un último artículo, donde apenas se insta a implementar mecanismos de prevención de ludopatía, protección de menores…”. Ahí se perdió la oportunidad de profundizar el papel regulador imprescindible en este tema, y esa es una falencia de la normativa.
Asimismo, la nueva ley no precisa, por ejemplo, límites de depósito, autoexclusión vinculante (es decir, que el usuario pueda decidir ser bloqueado de todas las plataformas de apuestas con solo expresar su voluntad) ni la obligación de proveer fondos para campañas preventivas contra la ludopatía.
Este último aspecto, específicamente, debería ser un deber significativo de las operadoras de apuestas, obligándolas legalmente a ofrecer a padres y maestros herramientas para encaminar responsablemente a niños, niñas y adolescentes hacia una participación que no comprometa su salud mental ni su libre desarrollo de la personalidad.
Sin la designación o conformación específica de un organismo dedicado a verificar el cumplimiento de estos deberes, hay el riesgo de que las casas de apuestas evadan su real compromiso ante la sociedad. Y lo peor es que los antecedentes para exigir mayor intervención pública existen.
La Ley Orgánica del Deporte, la Educación Física y la Recreación
Con 84 votos afirmativos, la Asamblea Nacional aprobó la nueva Ley Orgánica del Deporte, la Educación Física y la Recreación, que busca modernizar y transparentar el sistema deportivo del Ecuador. La norma unifica 25 proyectos y será enviada al Ejecutivo para su sanción.
La ley establece reglas claras para los dirigentes deportivos, quienes deberán ser mayores de edad, no tener sentencias ni antecedentes por violencia o discriminación, ser elegidos democráticamente y contar con un perfil profesional o experiencia acorde. Además, podrán postularse personas con cargos de elección popular.
Entre sus principales disposiciones se incluyen la obligación de rendir cuentas por los recursos públicos, proteger a los deportistas —especialmente a niños y adolescentes— y garantizar el juego limpio.
La normativa reconoce al deporte, la educación física y la recreación como derechos garantizados por el Estado y regula por primera vez los deportes electrónicos, además de fortalecer el rol de las Federaciones Deportivas Provinciales, dotándolas de mayor autonomía y definiendo su función en el desarrollo del deporte formativo con proyección al alto rendimiento, en concordancia con la normativa técnica nacional e internacional. También se establece una integración equilibrada de sus directorios, con representación de ligas, deportistas, el sector de la salud y el ente rector del deporte, para asegurar decisiones técnicas y evitar la improvisación o injerencias indebidas.
El proyecto consta de 282 artículos, 18 disposiciones generales, 16 transitorias, dos reformatorias, una derogatoria y una disposición final. Propone derogar la normativa vigente y otorgar jerarquía de ley orgánica al derecho al deporte, regulándolo de manera integral conforme a la Constitución y a los estándares internacionales de derechos humanos. Su finalidad es promover y desarrollar el deporte, la educación física y la recreación mediante un Sistema Deportivo Nacional articulado, basado en principios de equidad, inclusión, transparencia y accesibilidad, y con un Estado garante de estos derechos.






















