República Dominicana reactiva el plan de regularización del juego con la DGII asumiendo un papel central
El Gobierno dominicano ha reactivado su plan nacional de regularización para bancas de lotería, puntos de venta y otros operadores de juego
La medida reabre un proceso de depuración y formalización que había quedado pendiente dentro de la red de operaciones de juego del país, con el Ejecutivo buscando resolver un alto volumen de solicitudes que no concluyeron tras vencerse los plazos otorgados en 2022. Bajo el nuevo esquema, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) tendrá participación directa en la verificación del cumplimiento tributario, en la incorporación provisional de operadores al régimen fiscal y en el respaldo a las tareas de fiscalización y control.
La reactivación fue dispuesta mediante el Decreto 197-26, firmado el 26 de marzo de 2026 y dado a conocer públicamente a mediados de abril, mediante el cual vuelve a ponerse en marcha el Plan Nacional de Regularización para bancas de lotería, puntos de venta, agencias, bancas de apuestas y demás operadores de juegos de azar en la República Dominicana. El objetivo declarado es culminar el proceso de depuración, validación y formalización del sector.
Según la comunicación oficial del Gobierno, la decisión responde al elevado número de solicitudes pendientes de regularización una vez agotados los plazos concedidos en 2022 por el entonces Ministerio de Hacienda, hoy Ministerio de Hacienda y Economía. Con la nueva etapa, las autoridades buscan ajustar a los operadores a las disposiciones legales y tributarias vigentes.
Uno de los principales cambios institucionales es el refuerzo del papel de la DGII, que, según el Ejecutivo, estará a cargo de verificar el cumplimiento tributario, facilitar la incorporación provisional de establecimientos al régimen fiscal y respaldar los procesos de fiscalización. El decreto también reorganiza el órgano consultivo y de seguimiento, integrando representantes del Ministerio de Hacienda y Economía, DGII, INDOTEL, OGTIC, la Lotería Nacional, asociaciones del sector, concesionarios, la Comisión Hípica Nacional, representantes de casinos y al arzobispo coadjutor Carlos Tomás Morel Diplán.
Además, el decreto instruye al Ministerio de Hacienda y Economía, en coordinación con ese órgano, a elaborar y adecuar los instrumentos normativos necesarios para hacer viable la continuación efectiva del proceso de regularización. Mientras tanto, el administrador de la Lotería Nacional actuará temporalmente como coordinador operativo, administrativo y de seguimiento del plan.
La nueva disposición también deroga el Decreto 295-22, dejando sin efecto la estructura anterior y estableciendo un nuevo marco institucional para la supervisión de bancas de lotería, puntos de venta, apuestas deportivas, casinos y otras modalidades de juegos de azar en el país.




















